En copita
Una onza, sola, a temperatura ambiente, a sorbos lentos.

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Licor artesanal de caña
Florecimiento del ser

Micro lotes destilados a mano en Subachoque, a 2.700 metros, y reposados con astillas de roble.
Producido en Subachoque
Licor artesanal de caña
Resplandor

Licor artesanal de caña
Florecimiento del ser
Un licor que invita a revivir el ser: a la apertura, la alegría y el gozo. Hecho sin prisa, en micro lotes, en una pequeña destilería de Subachoque.
La caña de azúcar fermenta despacio, con el frío de la montaña marcando el ritmo. Después se destila con cortes hechos a mano, para quedarse solo con el corazón, y reposa con astillas de roble que redondean el sabor y le conservan la frescura.
Es un ron joven de los Andes, para tomar solo, en copita, o como base de un coctel.
Miel fresca, flor de caña y un toque de caramelo y chocolate, con la madera tostada del roble.
Entrada redonda y sedosa. Caramelo claro, frutas maduras y un eco herbal de clima frío.
Medio largo, con una dulzura natural y un leve toque especiado que invita al siguiente sorbo.
Para después de comer
Cáscara de limón macerada en el alcohol de la destilería y endulzada con almíbar.
Fresco, cítrico y suave. Se sirve muy frío, en copita, al final de la comida, y es la segunda botella de la casa.

Del campo a la botella
Todo empieza en la caña de azúcar de la provincia de Gualivá, en Cundinamarca. Con ella preparamos el mosto de cada lote.
Fermenta despacio, a 2.700 metros. El frío de la montaña modera el ritmo y deja que los aromas se formen sin prisa.
Unas doce horas por lote. Los cortes se hacen a mano: cabezas, corazón y colas.
El corazón reposa con astillas de roble, que suavizan y suman notas de madera, caramelo y chocolate.
Destilamos en un equipo de acero inoxidable con una caldera de 160 litros calentada a gas. Sobre ella sube una columna de cerca de metro y medio, con tres secciones de vidrio, dos de ellas con plato de burbuja de cobre, y un deflegmador. Por el vidrio se ve el vapor subir y condensarse en cada plato; el cobre ayuda a limpiar los aromas indeseados.
Cada destilación dura unas doce horas, y los cortes se hacen a mano, oliendo, probando y midiendo. Solo el corazón se convierte en Resplandor.
Manifiesto
Re-significo el licor.
Lo abrazo sin culpa.
Sé cuándo es suficiente.
La alegría, la ternura y la creatividad
no vienen del licor: están en mí.
Mi cuerpo es altar, no depósito.
Lo escucho. Lo respeto.
Bebo lento. Solo si el momento es real.
Solo si el cuerpo dice sí, sin dudas.
Solo si la compañía honra el gesto.
Resplandor es arte, ritual y ciencia.
No es excusa, es claridad.
¿Este momento lo merece?
Si no, vuelvo a mí.
Cómo tomarlo
Una onza, sola, a temperatura ambiente, a sorbos lentos.
Agua de panela caliente con canela y un chorro de Resplandor. Para las noches frías de la sabana.
Como base de cocteles en lugar de un ron blanco: con limón, hielo y un toque de panela.
Pedidos
Los pedidos se hacen por WhatsApp. Escríbenos y te contamos qué hay disponible del lote actual.
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